Por: Manuel R. Medina

En diciembre del año pasado yo pesaba 120 kilos, que con mi 1.75 metros de altura me hacía ver más como un “Forever Balón” que un periodista que de deportivo solo tenía el título. Pero tras varios inviernos de combatir la obesidad, y escribir en varias columnas que “hoy iba a cambiar”, por fin este año fue el que utilicé para cambiar mi vida y titularlo: 2016 o cómo le puse (quité) los kilos.

Sé que es cruel hablar de bajar de peso días después de haber comido como si no hubiera mañana en Navidad, pero la idea de este escrito es inspirar a todos aquellos que ya quieren cambiar su vida, pero que por una u otra razón no lo han hecho. 12 meses después de aquel gordo amante de los deportes, pero que no los practicaba, el ejercicio y una dieta balanceada me han dado energía que nunca pensé tener y esto se merece compartir, para que al menos una persona lea esta columna y diga que quiere hacer algo diferente con su cuerpo.

Pero vayamos a las estadísticas, para buscar algo que nos inspire a modificar nuestra salud. De acuerdo a un estudio de la Asociación Internacional de Salud, Raquet y Clubes Deportivos (IHRSA, por sus siglas en inglés) el 12 por ciento de aquellos que se inscriben a un gimnasio al año lo hacen en el mes de enero, justo después de haber hecho el propósito de año nuevo más popular de todos: bajar de peso. Pero esto no es suficiente para mantener a todos interesados, de acuerdo a Harris Interactive, para marzo, más del 73% dejó el ejercicio y los buenos hábitos.

Bueno, eso no fue tan inspirador, pero quizás si lo sea una amenaza: la Universidad de Harvard, en su departamento de salud, recomienda hacer una hora de ejercicio moderado a todos, sea cuál sea su peso. ¿Por qué? Porque la obesidad en el mundo resulta por un desbalance de energía: muchas calorías entran al cuerpo, pocas son quemadas. Esos kilitos de más no solo nos hacen ver mal, sino que también afectan nuestro corazón, a nuestros pulmones y son mortales sobre nuestros huesos y ligamentos que trabajan tiempo extra para sostener nuestro pesado cuerpo.

Hoy peso 90 kilos, he disfrutado mi dieta balanceada, que, gracias a mi nutrióloga, no ha sido el infierno que yo pensaba. Encontré varios amigos y amigas que decidieron apoyarme en mi camino a verme y sentirme bien, y gracias a ellos he tenido la inspiración necesaria para no dejar el gimnasio y los buenos hábitos alimenticios, deshaciéndome de todas esas llantitas que no solo me hacían ver mal, sino también afectaban mi futuro y acortaban mi vida. Es por eso que este año lo titulé “2016 o cómo le puse (quité) los kilos” a mi vida y espero que usted querido lector pueda escribirme y presumirme el año que viene que mejoró su salud de la mano de lo que más nos gusta: el deporte.

Manuel R. Medina es un periodista deportivo que por más de diez años ha cubierto Liga MX, Liga de Ascenso, NFL, NBA, MLB y otros deportes. Su trabajo lo ha llevado a dos copas del mundo, en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, Copa América Chile 2015, Copas Oro, además de numerosos viajes para dar a conocer la información deportiva de primera mano. Acaba de regresar de Río de Janeiro tras cubrir los Juegos Olímpicos 2016. Puedes seguirlo en Twitter en @manuelmedina.

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.