Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko 

¿Quien gobierna Tijuana? Posiblemente la respuesta sencilla y simple sea, Juan Manuel Gastelum, otros podrán decir que el Partido Acción Nacional y otros más, que en general todo el 22 Ayuntamiento. Pero vayamos más a fondo.

No es una, sino muchas, las situaciones que han puesto en tela de juicio las acciones del alcalde actual y no es criticar por criticar. En su afán de querer hacer de Tijuana, “la mejor ciudad de México”, y a cuatro meses de iniciar su mandato, el tiempo le está cobrando factura y no se ve todavía un proyecto sólido para los próximos tres años, uno que retome lo poco que se ha avanzado en trienios pasados y que establezca bases para futuras administraciones.

Los transportistas hacen y deshacen a su antojo, golpeándose entre ellos, bloqueando vialidades, aumentado sin autorización la tarifa, faltando el respeto a los usuarios y ofreciendo un servicio deficiente, malo, alejado de lo que es Tijuana. ¿Hasta cuándo se pondrá orden en el transporte público? ¿Cuándo quedará funcionando al 100% el SITT? ¿Cumplirá su promesa de hacer la Línea 2 del SITT y transporte gratuito para los estudiantes?

La policía municipal -así en minúsculas- está en la peor crisis de credibilidad, las patrullas circulan sin respetar los señalamientos viales, hacen mal uso de las sirenas. Se limitan a colocar alcoholímetros en algunos puntos de la ciudad y claro, se aplaude la recuperación de autos robados, que de hecho, recientemente fueron premiados.

Sin embargo, queda el rezago en el patrullaje de colonias, la investigación de actos delictivos como asaltos y robos; como olvidar la cacería de altos con la finalidad de sacar una tajada (no nos hagamos pendejos, por favor)… ah si, y lo complicado que son los trámites. ¿Es necesario saber el peso y medida del denunciante para poder emitir un reporte de robo? Da risa y ni se diga el estado en el que se encuentran ya algunas patrullas nuevas, chocadas.

De los servicios públicos pues ni se diga, la recolección de basura tuvo sus inconvenientes, las luminarias siguen sin funcionar en algunos puntos de la ciudad, los baches están invadiendo Tijuana de nuevo y para ello solo se tiene un programa de bacheo, cuya calidad ya la conocemos por experiencias previas, en lugar claro de un programa eficiente de repavimentación, vaya un PIRE 2.0.

Sobre movilidad hace falta la presión al SIDUE para que las obras que éste realiza ya sean terminados. Hasta eso, se aplaude también la iniciativa de revisar los sentidos en las calles y aplicar programas que permitan el tránsito más fluido, pero “la mejor ciudad de México” no merece quedarse en eso.

Podría continuar con una lista de temas que el actual alcalde no ha trabajado y es que ante la promesa de hacer de Tijuana una mejor ciudad, la exigencia de la sociedad (la misma que paga predial) va al límite, sobre todo cuando este alcalde ya tiene la posibilidad de crear un buen programa de desarrollo a seis años, gracias a la posibilidad de reelección que permite a un ayuntamiento trabajar por otros tres años más, claro, si se gana el voto de la gente.

El autor es egresado de la Lic. Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Ha colaborado en distintos medios de comunicación, entre ellos Radio Fórmula y el Instituto Mexicano de la Radio. Actualmente es redactor en El Tijuanense.com 

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