tres-estrellas

Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko 

El undécimo álbum de la cantante colombiana Shakira -si contamos los dos no oficiales de “Magia” y “Peligro”- ha sido lanzado este día, con altas expectativas y algunas decepciones.

Contando con la producción de John Hill, Greg Kurstin y Luis Fernando Ochoa, principalmente, Shakira ofrece un álbum que sabe como una victoria en eliminatorias pero con marcador de 1-0.

Comienza el álbum con “Me Enamoré”, que básicamente es la probada de lo que predominará en el resto de las canciones, líricas personales, toques de picardía y ritmos latinos, principalmente de reguetón actual. Sin embargo, a diferencia de su álbum homónimo de 2014, este cuenta con mayor personalidad, con una Shakira más conocida y que por momentos, nos remite a aquella adolescente que escribía canciones “a las 4 de la mañana y con el corazón roto”. Tal es el caso de los temas “Nada”, “Amarillo” , “Coconut Tree” y “Toneladas”.

El sabor agridulce llega cuando vemos que 3 canciones pertenecen a otros intérpretes, “La Bicicleta” -que originalmente era de Carlos Vives, aunque no aparece en su disco-, “Deja Vú” -que forma parte del álbum de Prince Royce- y “Comme Moi” -que también es del cantante francés-. Esto sumado a los dos sencillos “Chantaje” y “Me Enamoré” que ya habíamos conocido. Sumando 5 canciones que ya no generan sorpresa.

El punto más bajo llega a la mitad del disco con “Trap”, en el que colabora también Maluma. La lírica es absolutamente mala, aunque aquí entra un punto polémico. ¿Es reconocible que una artista de esta talla empodere el papel de la mujer en el género urbano? o vaya, al menos el demostrar la libertad con la que la mujer también puede hablar sobre sexualidad. En todo caso eso sería el único argumento positivo, pues es una canción muy alejada del estilo de ella líricamente hablando. Ah si, y el solo de guitarra que tiene al final… pero es todo.

Si no somos estrictos y nos enfocamos en las canciones meramente alejados de cualquier contexto, la verdad es que el disco ofrece una variedad de ritmos latinos, que dan fuerza a ese movimiento que está posicionando la música en el mercado anglosajón. Las líricas son de simples a un poco más desarrolladas y se nota el papel de Luis Fernando Ochoa en ellas.

“El Dorado” sabe actualizarse a lo que actualmente vende, pero que tiene un sabor amargo por su floja producción al momento de añadir canciones. Un buen disco que no sorprende y no cautiva a pesar de ser bueno.

  • Las mejores canciones son: “La Bicicleta”, “Nada”, “Amarillo”, “Toneladas” y “Deja Vu”
  • La WTF: “Trap”
  • La sorpresa: “Coconut Tree”
  • Las más rítmicas: “Perro Fiel”, “Chantaje” y “Me Enamoré”

El autor es egresado de la Lic. Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Amante del cine, las series y la música. Aficionado a los mapas y al análisis político.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.