Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko

Esta semana el personaje que más logró estar en titulares y ser tendencia en redes sociales fue Eugenio Derbez. Para bien o para mal, la publicidad que este hombre generó fue masiva, con tendencia en temas políticos, sociales y de entretenimiento. Abarcó a un gran mercado y a la vez logró el jueves pasado que su película haya sido la más vista del día, algo que continuará durante el fin de semana.

Pero hay algunos temas que son necesarios analizar: la política, la intolerancia, la falla en la comunicación, la tergiversación de la información y la industria cinematográfica. He de admitir que incluso un servidor cayó en el juego de las redes y se dejó llevar por el hate generado. Sin embargo, busqué más información y comprendí el mensaje que Derbez quiso dar.

Primero empecemos por Lopez Obrador, los fans de AMLO y Eugenio. El comediante comentó que no creía que el candidato de Morena fuera la mejor opción para gobernar el país, esto en el contexto de las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio. Miles de personas en redes sociales de soltaron a criticar al también productor, criticando su postura política y tachándolo de ser parte de “la mafia del poder”.  Es lamentable cómo la intolerancia ha llegado a estos niveles en nuestro país. Claramente todos tenemos la libertad de expresarnos -con respeto- sobre nuestras preferencias políticas y no por ello somos parte “la mafia del poder”.

El otro tema que hay que analizar es la tergiversación de la información sobre su entrevista para Bloomberg con Adela Micha, sobre los jóvenes y los empleos. En efecto, hay un video que cortado, hace parecer que el actor está en contra de que los jóvenes cobren por trabajar con él.  Sin embargo, en la versión completa es Adela quien plantea que lo importante es trabajar con “Derbez por ser Derbez”. Sin embargo, el comediante habla sobre primero tener pasión ante una oportunidad de trabajo y el aspecto económico al final, y que él lo aplica tanto cuando produce como cuando busca proyectos.  En redes sociales se desató el hate, posiblemente impulsado para generar más odio – como el ridículo boicot a su película- por las declaraciones contra Andrés Manuel.

Por último es innegable que la participación en el cine por parte de Derbez ha sido exitosa y también que ha tenido sus bajos. Ha participado en franquicias exitosas como “Shrek”, películas de Disney como “Mulán”, en donde ha prestado su característica voz. También ha protagonizado filmes como “No se aceptan devoluciones”, “Cómo ser un Latin Lover” y ahora con “Hombre al agua”.

Es cierto, la crítica no ha sido favorable con las producciones recientes del actor. Sus tramas son predecibles, las actuaciones no son las mejores, la solidez argumental es básica y llena de clichés, pero lo destacable aquí es el paso que está teniendo en Hollywood. Adam Sandler es el referente más cercano al tipo de producciones, temáticas familiares que buscan dejar un mensaje a un grupo de público clase media, media baja, baja, que buscan historias simples, que no están familiarizados con temas más complejos y que su conocimiento cinematográfico es poco o nulo. Ahora bien, tampoco se vale hacer menos esas producciones, pues si, “para todo hay gustos” e incluso gustos culposos. Tampoco nos venden la película como la mejor producción del mundo.

El verdadero reconocimiento de Derbez es triunfar en un mercado algo exigente, en un país cuya política actual está hecha para discriminar a los inmigrantes. Es interesante que durante la administración de Trump los mexicanos en la industria han conseguido algunos éxitos marcados, los Oscares de Iñárritu, Guillermo del Toro y Lubezki. Las producciones como “Coco” y que Derbez haya logrado un segundo lugar y ser el mejor estreno el pasado fin de semana es significado de que algo están haciendo bien. Si, no en cuanto a calidad, pero en general, cada quien desde su trinchera. Falta mucho, ser más exigentes, poco a poco generar una cultura más arraigada de cine como hace tiempo no se tiene en México.

El primer paso ya está dado, mexicanos conquistando la industria estadounidense, ahora falta diversificar los géneros y las producciones en la industria nacional, mejorar la calidad de producciones y de audiencia, para ello faltará más y más tiempo, pero lo más indispensable, voluntad de los actores y cineastas nacionales a arriesgarse. Y también claro, que los mexicanos trabajemos en la tolerancia, el respeto e irnos quitando el hate que tenemos o del cual a veces nos dejamos llevar.

 El autor es Lic. Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Cinéfilo, seriéfilo, gustoso de la música, los mapas, la historia y el análisis político.

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Escrito por Víctor I. Castro

Nací el 1 de septiembre de 1993 en la hermosa ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California, México. Desde chico me gustaron los mapas, la música y el entretenimiento. Posteriormente ya más grande, el cine se fue convirtiendo en mi gran pasión. Estudié Lic. Comunicación, he trabajado en radio, prensa digital, revista y como docente en una universidad.

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