Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko

Leía el otro día que Disney tendrá a su primer personaje abiertamente gay en un protagónico de una cinta live action, esto en la película “Jungle Cruise”. El “problema” es que el personaje será interpretado por el actor británico Jack Whitehall, quien no, no es homosexual.

Esto por supuesto desencadenó entre los más haters de la red social, un descontento pues ¿cómo un actor heterosexual va interpretar a un personaje gay, en lugar de darle el papel a un actor gay?  Lo mismo sucedió con el caso de Scarlet Johansson, quien finalmente se retiró de la producción, donde hubiera interpretado a un personaje transexual.

Mi duda es, ¿de cuando acá el fandom de una película elige el cast? Como que nosotros el público no hemos entendido que hay un director de cast en cada producción, que se encarga de analizar, revisar y elegir a cada uno de los actores que hacen casting y que, finalmente el papel se le es otorgado al actor/actriz que sea mejor considerado (desde talento como renombre).


Léase La libertad creativa y lo políticamente correcto 


Entiendo el punto en el que deben abrirse más espacios para las personas que (no me gusta el término) son consideradas “minorías”. Y en efecto se debe trabajar en contra de la discriminación laboral por la condición sexual, de género, raza, etc. Pero de eso a que un personaje gay deba ser interpretado por un actor gay, es cerrarse las propias puertas, a que los personajes heterosexuales sean interpretados por actores heterosexuales.

¿Qué sigue? ¿Los humanos ya no darán voz a personajes animales? No dejemos que digan que nuestra generación es intolerante y ridícula ante comentarios como estos. El escenario principal de la lucha por la equidad de género y los derechos humanos, está en otra parte, no en las redes sociales (pueden ayudar) ni en las películas (también pueden ayudar).

Lo peor es que esto no es una lucha por derechos, es simplemente odio, odio que se propaga en redes como fuego en pólvora. Próximamente podríamos tener una villana latina, una superheroína transexual, un James Bond afrobritánico.

Por ello, es preocupante que la apertura a estos personas, la cual se da tarde y paulatinamente se vea afectado ante las desviaciones de atención como estas, originadas por el cast, cuando lo que verdaderamente importa, es la construcción del personaje y su interpretación.

 El autor es Lic. Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Cinéfilo, seriéfilo, gustoso de la música, los mapas, la historia y el análisis político.

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Escrito por Víctor I. Castro

Nací el 1 de septiembre de 1993 en la hermosa ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California, México. Desde chico me gustaron los mapas, la música y el entretenimiento. Posteriormente ya más grande, el cine se fue convirtiendo en mi gran pasión. Estudié Lic. Comunicación, he trabajado en radio, prensa digital, revista y como docente en una universidad.

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