La película rompe con su tono y el propio nivel de fantasía establecido en las primeras entregas de la saga, además de tener un guion flojo el cual es rescatado por la producción y actuación 

2 estrellas y media

Por: Víctor I. Castro | @chikoelektriko


Director:  Corin Hardy

Reparto: Taissa Farmiga, Demian Bichir, Bonnie Aarons, Charlotte Hope, Ingrid Bisu, Jonas Bloquet, Jonny Coyne, Manuela Ciucur, Jared Morgan, Sandra Teles, Boiangiu Alma, Laur Dragan

Fecha de estreno: 7 de septiembre de 2018 (MX)


Un nuevo capítulo se abre dentro de la saga de terror más actual del cine “El Conjuro”, que retrata algunos casos que fueron parte de los Expedientes del matrimonio Warren. En esta ocasión se trata de “La Monja”, personaje cuya primera aparición generó gran expectativa y gusto por el público en “El Conjuro 2” y “Annabelle 2”.

En esta ocasión la historia nos lleva más atrás en el tiempo, la década de los 50s, luego de la Segunda Guerra Mundial una abadía en Rumania experimenta el suicidio de una de sus monjas, acto deliberado como el máximo pecado en el catolicismo, por lo que la noticia llega a Roma, donde deciden enviar al Padre Burke junto a la hermana Irene, quien está por realizar sus votos. Ambos investigarán los sucesos y descubrirán a Valak, temible demonio que busca liberarse en el mundo.

El problema principal no es la historia, la cual está muy bien conectada con la realidad y con los otros sucesos del universo Warren, sino el guion. Los diálogos son muy sencillos y en ocasiones risibles, cayendo en clichés y que no son a veces coherentes con la historia.  De hecho, hay situaciones que no tienen sentido, no hilan o no hay algún argumento sólido, sino escenas que van de aquí para allá. Vaya hay momentos en el que que el espectador está consciente pero que los personajes no, lo cual tira más al suspenso, pero no está bien ejecutado. Por si fuera poco, algunas subtramas medianamente desarrolladas, rompen con la trama principal.

El director decide romper con el tono de las otras producciones de la saga y se tiende más por la fantasía en lugar de un terror tradicional, orgánico, con efectos más físicos que por computadora que llegan a sacar de onda al espectador. Pierde esa “falsa realidad” o por decirlo de alguna forma, rompe con el límite de irrealidad establecido.

Todo lo anterior hace bastante daño a la película, sin embargo, hay algunos elementos que hacen que esto no sea un desastre o vaya, elementos que podemos rescatar y que hacen que la saga no esté perdida.

Sin duda se nota la mano de James Wan en la producción y la dirección, lo que hace que algunas atmósferas estén bien construidas. El diseño de producción es muy bueno, los escenarios del castillo, los pasillos, elementos religiosos que están ahí presentes, todo eso cumple con lo que la cinta prometía. Hay algunas escenas que son bien logradas, en especial una en un panteón.

Otros aspectos técnicos que quedaron a deber son la fotografía, la cual es regular pero manejando una buena paleta de colores. Sin embargo, posiblemente sea debido a la edición o al ritmo, no se permitía a tener un mejor tratamiento del escenario y las locaciones, que el castillo y la zona formara parte más de la narrativa visual del filme.

La actuación de Bichir y Farmiga son buenas, convincentes pese a los diálogos que pueden caer en lo ridículo, son interpretados muy seriamente y muy comprometidos con sus personajes. De hecho, el desarrollo de esos dos personajes es interesante, su química resulta atractiva.  El personaje de Bichir tiene una subtrama llamativa que fue mal ejecutada y que pudo haber sido un spinoff más o una precuela, pese a que el tema del exorcismo lo hemos visto infinidad de veces.

“La Monja” es entretenida, tiene varias escenas que nos hace saltar y en ocasiones asustarnos, pero no es una cinta de terror ni mantiene el tono de los otros filmes del Universo de El Conjuro. Termina siendo una película regular tirando a mala que requiere de una intervención, algo así como sucedió con “Anabelle” y “Anabelle 2”.

El autor es Lic. Comunicación egresado de la Universidad Autónoma de Baja California. Amante del cine, las series y la música. Aficionado a los mapas y al análisis político.


Vista en Cinépolis Plaza Americana Otay Duración: 96 minutos  Clasif. B

Un lanzamiento de Warner Bros Pictures, producida por New Line Cinema, Atomic Monster Productions y The Safran Company. Productores: Peter Safran y James Wan Edición: Michel Aller y Ken Blackwell Música: Abel Korzeniowski Cinematografía:  Maxime Alexandre

 

 

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Escrito por Víctor I. Castro

Nací el 1 de septiembre de 1993 en la hermosa ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California, México. Desde chico me gustaron los mapas, la música y el entretenimiento. Posteriormente ya más grande, el cine se fue convirtiendo en mi gran pasión. Estudié Lic. Comunicación, he trabajado en radio, prensa digital, revista y como docente en una universidad.

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