El filme no logra definir una historia sólida y pese a algunas sobreactuaciones, consigue ser enérgica, entretenida, nostálgica y darnos una grandiosa actuación de Rami Malek, sumado a un final emotivo

tres estrellas y media

Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko


Director: Bryan Singer

Reparto: Rami Malek, Joseph Mazzello, Ben Hardy, Gwilym Lee, Lucy Boynton, Aidan Gillen, Tom Hollander, Mike Myers, Allen Leech, Aaron McCusker, Jess Radomska, Max Bennett, Michelle Duncan

Fecha de estreno: 2 de noviembre de 2018


Debido al lugar de nacimiento y la cultura que me rodea no me considero un ferviente fan de Queen, nací 2 años después del fallecimiento de Freddie Mercury y a pesar de ello, al final de “Bohemian Rhapsody”, mis ojos soltaron la lagrima. Así de emotiva es la película dirigida por Bryan Singer.

La historia realmente no encuentra un punto equilibrado, son un cúmulo de temáticas sobrepuestas, solo en orden cronológico sin que exista una profundidad en cada una de ellas. Vemos pasar algunos pasajes de la historia de la banda de forma rápida, sobre todo al comienzo de la misma. Posteriormente, el ritmo logra bajar para detenerse en algunos momentos claves en la vida de Mercury, intercalando con el desarrollo y éxito de Queen.

El guion sin embargo, es entretenido, divertido por momentos, dramáticos en otros, un equilibrio en cuanto al tono, con diálogos que muestran una gran química entre los personajes, sin importar sus buenos y malos momentos. De hecho, es importante que el escritor haya decidido mostrar con firmeza el trabajo y aportación que cada uno de los integrantes de la banda aportó a la propia banda. No fueron una banda perfecta, la película tampoco lo es, pero muestra de forma sincera el proceso que los llevó a ser una de las grandes bandas de todos los tiempos.

Lamentablemente, hay una ligera capa de sobreactuación en los personajes, por momentos muy caricaturizados, en especial el antagonista, pero que siendo honestos, lo dejamos pasar porque el resto de la película y su impacto musical es sorprendente. El resto de la banda también está bien interpretada, aunque con algunos fallos.

Destacan las escenas en las que vemos a toda la banda interactuar, el crecimiento y desarrollo de Mercury, sus relaciones personales. La actuación de Rami Malek es lo mejor de la película y aunque a principio cuesta trabajo, poco a poco nos va convenciendo, se mete en el personaje y sin duda alguna, lo estudió. Analizó gestos, ademanes, expresiones faciales y movimiento de cuerpo, lo cual se incrementa hasta llegar al final, donde detona todo, donde el trabajo de Malek se convierte en su mejor actuación.

En cuanto a la música, cada una de las canciones hará a los fans y no tan fans, corear, cantar, tararear, disfrutarlo, vivirlo, vibrar y eso también es una de las metas del cine. De hecho, la escena del concierto, aunque peca de algunos detalles en los efectos especiales,  pero no deja de ser lo más impresionante del filme.  Eso sí, en cuanto a la producción, en las decisiones creativas, se nota que hay algunas irregularidades, algunos cortes o falta de escenas que darían mejor empuje y dirección al filme.

“Bohemian Rhapsody” no es la abominación que muchos críticos señalaron, es una disfrutable película que nos presenta muchas realidades de la banda, algunos momentos claves en su historia y una de las mejores actuaciones de Malek, quien se entrega por completo a personificar una de las personas más carismáticas en el escenario y que siempre tendrá su lugar en la historia de la música.

El autor es Lic. Comunicación egresado de la Universidad Autónoma de Baja California. Amante del cine, las series y la música. Aficionado a los mapas y al análisis político.


Vista en Cinépolis Plaza Río Duración: 134 minutos Clasif. B

Un lanzamiento de 20th Century Fox, producida por GK Films, New Regency Pictures,  Queen Films Ltd., Tribeca Productions y Regency Enterprises. Productores: Graham King y Jim Beach Guion: Anthony McCarten Música: John Ottman Cinematografía: Newton Thomas Sigel Edición: John Ottman

Anuncios

Escrito por Víctor I. Castro

Nací el 1 de septiembre de 1993 en la hermosa ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California, México. Desde chico me gustaron los mapas, la música y el entretenimiento. Posteriormente ya más grande, el cine se fue convirtiendo en mi gran pasión. Estudié Lic. Comunicación, he trabajado en radio, prensa digital, revista y como docente en una universidad.

2 comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.