La serie se mantiene a flote gracias a la actuación de Robin Wright sin embargo, la falta del personaje principal pesa en una historia que busca desprenderse de él pero nunca lo hace

tres estrellas

Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko


Creador: Beau Willimon

Reparto: Robin Wright, Michael Kelly, Campbell Scott, Patricia clarkson, Derek Cecil, Boris McGiver, Jayne Atkinson, Constance Zimmer, Greg Kinnear, Diane Lane, Cody Fern y Sakina Jaffrey.

Fecha de estreno: 2 de noviembre de 2018


Es inevitable hacer notar que algo en esta temporada final de “House of Cards” faltó, y sí, hablamos del actor Kevin Spacey, específicamente del personaje principal: Frank Underwood.

El problema que veo con esto es que desde los promocionales la historia no conectó con el final que hubo en la quinta temporada, se vio muy forzado y definitivamente no complace el argumento de la “muerte de Francis”. De hecho, el misterio acerca del cómo murió lo mantienen durante toda la serie, a la par de enfocarse en el personaje de Claire y su gobierno, sus luchas internas y sus batallas externas con tal de mantener el poder.

Sin duda la historia atrapa, pero solo por ser ya un final de temporada, los temas del feminismo se sienten, en ocasiones,  forzados pese a que sin duda son importantes para la trama, pues siempre algo de la vida real se vio reflejado en la ficción. Escenas donde vemos la Sala Oval con algunos personajes femeninos y el poder que tienen, hacen historia en la televisión estadounidense y abren el debate de nuevo sobre una mujer presidente en la Casa Blanca.

Sin embargo, aterrizados en la ficción, el guion se siente confuso, por momentos acelera algunas subtramas y en otros momentos, se estanca sin saber a dónde va el personaje. La argumentación y algunos giros, tienen sus momentos, y consolidan el cierre de la temporada. Hay otro aspecto que era iconico del personaje de Underwood y que en este final de temporada se explotó demasiado, el rompimiento de la cuarta pared. Los diálogos si bien en voz de Claire eran potentes, hubo otro personaje que recurrió a esto y francamente, se rompió la magia, la picardía, la burla, el humor con el que anteriormente se realizaba.

Eso sí, no se puede dudar de la magnífica actuación de cada uno de los actores, Robin Wright y Diane Lane  se confrontan magistralmente con solidez, elegancia y se convierten en lo mejor de la serie. La historia fluye mejor y hubiera sido interesante, si se dedicaran más ellas, si la historia girara más entorno a ellas, en lugar de enfocarse en Francis Underwood y otros cabos sueltos que tenía la serie y que francamente, se sabían.

Respecto a la escena final, y sin entrar en spoiler, considero que todo quedó a deber, como que realmente no queda claro el final, de hecho a pesar de querer resolver las subtramas que estaban pendientes, pareciera que no es el final definitivo.

“House of Cards” es una increíble serie política que refleja de forma casi real, las forma corruptas, la cara más oscura de la política y que no se limita a la estadounidense, si no a la política a nivel internacional, en un mundo globalizado. La serie refleja también los cambios político y sociales que hay en la vida real y se adapta a través de dos de los mejores personajes de la década, que lamentablemente, no pudieron llegar hasta el final.

 

 

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Escrito por Víctor I. Castro

Nací el 1 de septiembre de 1993 en la hermosa ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California, México. Desde chico me gustaron los mapas, la música y el entretenimiento. Posteriormente ya más grande, el cine se fue convirtiendo en mi gran pasión. Estudié Lic. Comunicación, he trabajado en radio, prensa digital, revista y como docente en una universidad.

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