Con una narrativa diferente a lo que hemos visto en cintas sobre la carrera espacial, la cinta utiliza elementos de inmersión cinematográfica mediante el viaje de su protagonista

tres estrellas y media

Por: Miguel Barragán 


Director: Damien Chazelle

Reparto: Ryan Gosling, Jason Clarke, Claire Foy, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Lukas Haas, Pablo Schreiber, Brian d’Arcy James, Ciarán Hinds, Aurelien Gaya, Ethan Embry, Shea Whigham, Christopher Abbott, Cory Michael Smith, Brady Smith, Perla Middleton, J.D. Evermore

Fecha de estreno: 9 de noviembre de 2018 (MX)


Damien Chazelle es uno de los directores más jóvenes y reconocidos de los últimos tiempos. Sus películas son muestras de un talento nato en las que ha plasmado una visión única, y aunque su filmografía no es larga, con solo mencionar Whiplash (2014) y La La Land (2016) Chazelle se ha convertido en un favorito de la Academia y una gran promesa en el mundo cinematográfico.

Su tercer largometraje lo reúne de nuevo con Ryan Gosling para contar la historia del astronauta Neil Armstrong y su viaje a la luna. Esta biopic se enfoca plenamente en Neil y su viaje interno para lograr lo que nadie antes había logrado. El tema interno es algo que Chazelle explora durante el transcurso de la película, haciendo del espectador un participante en cada uno de los sucesos que llevan a Armstrong a llegar al objetivo espacial.

Mediante este estilo inmersivo, la fotografía ayuda a la película a darle un toque personal a la narrativa, el espectador siente y vive junto a Armstrong cada momento ya que la técnica de cámara en mano y close-ups hacen de la travesía espacial un viaje más personal para los personajes; aunque en algunos casos visualmente se vuelve oscura y los planos fuera de foco. Las secuencias del alunizaje y demás pruebas espaciales son excepcionales y crean una atmosfera única; en las que el tremendo trabajo de música de Justin Hurwitz, ganador  el
Óscar por las piezas musicales de “La La Land”, hacen que sea aún más espectacular.

Gosling en el papel del famoso Neil Armstrong es bueno pero el personaje y su actuación carecen de carisma y es completamente estoico. Son tantas cosas las que le suceden a este personaje y con motores emocionales tan profundos que se vuelve por momentos autodestructivo y depresivo; incluso su rostro es por ocasiones inexpresivo.

Una de las fallas del filme es su duración y ritmo ya que hay momentos completamente inverosímiles y secuencias que se alargan más de lo que deberían. Se vuelve lenta e incluso somnolienta, lo cuál no va con los trabajos anteriores del director.

A pesar de esto, la película funciona por su visión personal sobre lo sucedido y su destacable música, pero se queda corta para el género de cintas biográficas.

El autor es Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Del Valle de Atemajac, cinéfilo apasionado, lector cinematográfico, geek de corazón y escritor entusiasta


Duración: 141 minutos Clasif. B

Un lanzamiento de Universal Pictures. Producida por DreamWorks SKG, Temple Hill Entertainment y Perfect World Pictures. Productores: Wyck Godfrey, Marty Bowen, Damien Chazelle y Ryan Gosling Cinematografía: Linus Sandgren Edición: Tom Cross Música: Justin Hurwitz

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